viernes, 21 de mayo de 2010

La Dietética .





1. La Dietética es la ciencia que estudia los regímenes alimenticios en la salud o en la enfermedad (dietoterapia), de acuerdo con los conocimientos sobre fisiología de la nutrición en el primer caso y sobre la fisiopatología del trastorno en cuestión en el segundo.

Estudio higiénico de la alimentación, que permite establecer, de modo científico, la ración alimenticia o dieta conveniente a una persona, según su trabajo o estado de salud. El profesional del ramo sanitario que aplica los conocimientos de la Ciencia Dietética y que por tanto se encarga de estudiar, vigilar y recomendar los hábitos alimenticios a sus pacientes, con el objetivo de mejorar su salud, el especialista en dietética se conoce como dietista.

1.1 ) Historia :

- Antigüedad

Entre los precursores de esta ciencia podemos citar a Hipócrates con su célebre sentencia "que tu alimento sea tu medicina...".

Este autor de la antigua Grecia promovió el consumo de legumbres y frutas, aunque sus enseñanzas al respecto se consideran obsoletas. Los alimentos se clasificaban en función de su correspondencia con uno u otro de los cuatro elementos : el agua, la tierra, el aire y el fuego, que corresponden a cuatro temperamentos definidos por la teoría de los cuatro humores : flemático, melancólico, sanguíneo y colérico, respectivamente.

Cada alimento era clasificado según sus cualidades, que se escalonan en cuatro grados sobre dos ejes principales: caliente-frío y seco-húmedo (o, secundariamente, en ejes dulce-amargo y crudo-cocido). Estas cualidades influyen en la manera en la que el alimento se transforma dentro del cuerpo y en la calidad y consistencia de los humores producidos por el organismo. Según la escuela hipocrática, el calor de la digestión transforma los alimentos en linfa que, a su vez, se transforma en humores o actúa sobre la calidad y el equilibrio de los humores presentes. Para conservar la buena salud a lo largo del tiempo, hay que tener una dieta equilibrada. Por eso, los médicos que se basaban en la tradición hipocrática recomendaban a sus pacientes consumir alimentos que se correspondieran con el inverso de su temperamento, para corregir el desequilibrio de los humores. Así pues, el vino tinto (caliente y seco) y la carne (caliente y seca) eran recomendados para los ancianos, los flemáticos y los melancólicos, de naturaleza fría. En cambio, el pescado fresco (frío y húmedo) y las frutas o legumbres (frías y húmedas) creían que convenían más bien a los coléricos y optimistas, así como a los jóvenes, de temperamento caliente.

Según Hipócrates, la alimentación también tenía que variar según el clima y las estaciones, que creía que influían en los humores. En invierno, un periodo en que domina el frío y la humedad, sería preferible consumir carnes con salsa, cocinadas con especias calientes; en primavera, cuando domina el calor y la humedad, se aconsejaba pasar poco a poco de los pucheros a los asados y empezar a comer más legumbres verdes; en verano, cuando domina el calor, sería el momento de consumir carnes y pescados a la plancha, más ligeros, y preferir alimentos fríos y húmedos como el melón, la ciruela o la cereza ; en otoño , un periodo en que empieza el frío, haría falta comer alimentos apetitosos y ligeramente ácidos para expulsar la melancolía , así como reducir el consumo de vino y frutas.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Equilibrar el balance energético diario.










2. Equilibrar el balance energético diario:

Nuestro cuerpo absorbe y utiliza la energía contenida en los alimentos que ingerimos para mantener las distintas funciones internas y las actividades diarias. Para mantenernos en un peso saludable, debemos conocer el valor calórico total que necesita nuestro organismo en función de la talla, el peso, sexo y la actividad diaria, luego tenemos que proporcionarle la cantidad adecuada de raciones de cada uno de los nutrientes esenciales para no cometer excesos y obtener una alimentación equilibrada.

La actividad física es la variable más importante que modifica nuestro peso.

Si somos sedentarios o nos mantenemos en reposo absoluto el gasto energético será menor, que cuando nos mantenemos en movimiento, y realizamos una rutina regular de ejercicios físicos. Aumentamos de peso cuando comemos alimentos en demasía acumulando más energía de la que nuestro cuerpo precisa .El proceso metabólico del exceso de nutrientes da como resultado la creación de grasa corporal. Nuestro organismo tiene infinita capacidad para almacenar grasa alojándola donde la genética de cada uno ordena, quedando luego fielmente reflejada en nuestro físico y en el peso corporal. Mantenemos nuestro peso cuando se produce el equilibrio entre los alimentos que ingerimos y la energía que utilizamos para mantener la tasa metabólica basal y realizar las actividades diarias disminuimos de peso cuando el aporte nutritivo es menor a los requerimientos energéticos de nuestro cuerpo obligándolo a utilizar los depósitos grasos para obtener el combustible necesario para mantener todas las funciones.

martes, 18 de mayo de 2010

3. Diversificar el origen de las calorías.


- Diversificar el origen de las calorías:

· Un 50% - 60% de glícidos.

· Menos de un 30% de grasas, de las que al menos la mitad deben ser insaturadas.

· Un máximo del 15% de proteínas.

Combinando, en proporciones adecuadas las distintas
sustancias energéticas.


lunes, 17 de mayo de 2010

4.Distribuir la ingestión diaria de los alimentos



Se trata de distribuir los alimentos en cinco tomas no muy abundantes :

- Desayuno :
Un desayuno saludable es fundamental para tener una buena salud. Lo recomendable es que incluya un lácteo, una fruta y un cereal, tratando de variar cada día para no aburridnos e incluir en nuestra día distintos alimentos para disfrutar de todos los nutrientes.

Lo que no se debe hacer es por norma desayunar un bollo, esas tentaciones no nos paortan los nutrientes necesarios para llevar una dieta saludable, y lo único que hacen es aportarnos grasas malas, azúcares y calorías que al final acaban pesando en la báscula. El desayuno basado en la dieta mediterránea es uno de los más sanos y recomendables. Se considera que un desayuno correcto debería aportar aproximadamente un 30% de las calorías totales consumidas al día. Idealmente, se le debería de dedicar un mínimo de 15 minutos en una atmósfera tranquila y relajada.
La importancia del desayuno:

El desayuno es la comida fundamental del día, ya que realizarlo o no nos afecta de forma notable a corto y a largo plazo. Algunas consecuencias de no desayunar (o sólo tomar un poco de café) son decaimiento general, mal humor, falta de concentración, bajo rendimiento físico e intelectual debido todo ello fundamentalmente a la falta de glucosa, lo que a su vez supone una alteración de nuestro organismo. Desayunar eleva los niveles de azúcar en sangre y así ayuda al cuerpo a funcionar con mayor efectividad. El rendimiento diario mejora con un desayuno adecuado ya que ayuda a memorizar, concentrarse y aprender.

Asimismo, se ha demostrado que los niños que no desayunan o que sólo toman un vaso de leche, rinden menos en el colegio que los que ingieren un desayuno adecuado.
* El desayuno, debería rondar las 500 calorías, constituyendo la segunda comida más importante del día.




domingo, 16 de mayo de 2010











Almuerzo
:


El almuerzo es una oportunidad de dar un aporte nutricional y es por esta razón por la que resulta importante observar su dimensión saludable. En la mayoría de los países el almuerzo supone una "interrupción" de las actividades laborales a mediodía y esta parada es tomada junto con el almuerzo una forma de descanso.
*Para media mañana, nos podemos permitir unas 150 calorías. Por ejemplo, un pequeño bocadillo o sándwich sin aceites.
- Comida:
*Una buena comida serían unas 700 calorías, lo que podría ser un entrante tipo ensalada o sopa y un segundo con pescado o carne a la plancha con guarnición. Para terminar, lo ideal sería tomar una pieza de fruta.

sábado, 15 de mayo de 2010


- Comida:
*Una buena comida serían unas 700 calorías, lo que podría ser un entrante tipo ensalada o sopa y un segundo con pescado o carne a la plancha con guarnición. Para terminar, lo ideal sería tomar una pieza de fruta.


- Merienda:
Es un tipo de comida ligera que se toma a mediodía o, más usualmente, a media tarde o antes de la cena.
* Es aconsejable, un yogur con cereales sería lo idóneo, o una pieza de fruta cubriendo así otras 150 calorías.





- Cena:
Es, como norma general, la última comida del día que se toma por la noche.
En España y países latinoamericanos (Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú) se cena entre las nueve y las doce de la noche, aunque es común que cada familia adopte un horario según sus necesidades .Las cenas suelen incluir dos o más platos, y pueden ir acompañadas de vino o postre. El plato principal suele incluir carne y verduras. En las épocas de verano, la cena puede consistir en un plato principal acompañado de una ensalada o fruta.
* Para terminar el día, lo ideal es un menú similar al de la comida, pero que tan sólo conste de unas 500 calorías.

viernes, 14 de mayo de 2010

5. Incorporar fibra vegetal


La fibra se encuentra en las paredes de las células de origen vegetal. Está constituida por celulosa, hemicelulosa y demás glúcidos complejos (carbohidratos). Las fibras vegetales transitan a través del tubo digestivo sin ser modificadas dado que nuestro organismo carece de enzimas para poder metabolizarlas. Es así que estas logran barrer con todos los desechos formados, los cuales se eliminan a través de las heces.
La fibra al no ser asimilada por nuestro organismo, permanece en el intestino, estimulando los movimientos peristálticos, aumentando el volumen de las heces, con lo cual la evacuación diaria se ve notoriamente beneficiada.

Estos cinco puntos anteriores, son puntos muy importantes para la elaboración de una dieta alimenticia equilibrada.